13 jul 2010

QUE MUNDIAL TAN MOLUSCO!

Por más profecías, optimismos copiosos, estructura tecnológica de primera, asistencia masiva a los estadios y toda una parafernalia que promueve la fiebre mundialista en Sudáfrica, hay que declarar que el fútbol visto durante el mes del Jabulani fue parco, sin mayores lucimientos, sin figuras demasiado luminosas, y solamente vistoso en pasajes que fueron deleite de muchos gracias a momentos ofrecidos especialmente por selecciones como Alemania o Uruguay, y de forma progresiva con las escuadras finalistas. Un verano europeo que ansiaba la calidez de la pelota, pero se encontró con un ventarrón sudafricano impío que enfrío las percepciones de muchas piernas de millones de dólares en el mercado futbolístico.


Ya no va en la paella del domingo: El pulpo Paul es una celebridad

Y encima de todo, nos encontramos con un molusco listo para definir los partidos antes de su inicio, con el don de la clarividencia cefalópoda buscando involuntariamente convertirse en el botín de Oro de la competición, con sus tentáculos goleadores de adivinación categórica y un cerebro, que aunque pareciera falso, resultó ser el más acertado en cuanta suposición se hiciera sobre los resultados en los partidos en que participó su don divino, su don marino. Paul es la figura goleadora de ocho brazos que se roba el show desde Ciudad del Cabo hasta las Islas Sandwich.



Y más que brazo fue pierna la que se repartió a diestra y siniestra durante la inédita final de la Copa Mundo en que España y Holanda, sobrecargados en ansiedad por ganar su primera estrella, se dedicaron a hacer dotes de guayo karateca, de brazo castigador, de cabeza salvaje, y la disputa se refundió en un repertorio de hematomas provocados por la angustia de los minutos al no marcar un gol. Tal vez el cuadro más aterrador de la lucha fue la patada voladora que lanzó el aspirante a cinturón naranja Nigel De Jong a los pobres pulmones de Xabi Alonso. Sin contar las tretas marrulleras de un viejo lobo en las artes de la falta táctica, Mark Van Bommel, y el prontuario de tarjetas amarillas que en algunos momentos fueron innecesarias como la expulsión de Heitinga, y en otros fueron muy condescendientes como en el caso de De Jong. Además de un árbitro que se dejó llevar por la presión pública, la poca credibilidad de sus colegas en anteriores partidos y la búsqueda de protagonismo en una final sin ton ni son que benefició a los ibéricos.

La Copa habló en español, la Furia feliz de Casillas y su equipo

Y es que se puede hablar de pocos pasajes de interés en este último cotejo Mundialista: Comenzando por el acertado presagio de nuestro amigo Paul, que solo repartió tentáculo para recoger su comida y se vio muy inofensivo comparado con el nivel de violencia en la cancha de Johannesburgo; los cerrados esquemas de los dos equipos, que a veces nos daba la impresión de estar viendo un Italia Vs. Paraguay ultradefensivo; las nebulosas creativas de los volantes y el manejo enredado en mitad de cancha, donde el balón llegó en pocas ocasiones durante los primeros 90 minutos a las puertas de Casillas y Stekelenburg; la impotencia de Robben al no poder desbordarse y saber que los españoles le conocían las mañas desde su paso por el Real Madrid; la voluntad guerrera de siempre del 'Guaje' Villa que no le dio resultado en su búsqueda por la marca como goleador del Mundial, y su sorpresiva sustitución por parte de Del Bosque. Apenas unas pinceladas del toque de primera español en pasajes efímeros, y un tiempo extra un poco más animado cambió de modo leve la temperatura del partido, que explotó el termómetro con el gol de Iniesta y que enrojeció de alegría todas las calles del país ibérico, desatando la Furia más feliz en todo el planeta.


El gol de Lampard que nunca vio el árbitro Larrionda

Sin salir muy satisfecho con el desarrollo del juego a nivel general, se agrega el arbitraje inseguro de un Howard Webb que convirtió al equipo Naranja en un paquete Amarillo con la cantidad de tarjetas (fueron 13 en total para los dos bandos) y con decisiones poco acertadas en el castigo. Pero él no fue el único que sufrió la tarjeta roja de la crítica, se recuerda con poco cariño por parte de los ingleses el gol que nunca validó el uruguayo Larrionda en el encuentro de octavos de final entre los padres del fútbol y los mejores del torneo, donde Frank Lampard está pagando el karma del histórico gol del Mundial 66, que en aquel momento sí validaron. También está Roberto Rosetti que salió crucificado por su asistente de línea al no percatarse de un offside de Tévez en el partido de octavos entre manitos y gauchos, aquel error lo mandó a ver el Mundial en LCD con su mami y comer raviolis en Turín. Y por último, en fuera de lugar quedó el refereé de Malí Koman Coulibaly, que no atinó a aprobar el gol favorable a USA en el empate con Eslovenia en fase de grupos, que le hubiera dado la victoria a los americanos de la mano -o mejor de la pierna- de Maurice Edu. Tarjeta pálida para los árbitros del Mundial, que calentaron el debate del uso de la tecnología como apoyo para decisiones trascendentales dentro de los partidos. Tal vez si Blatter le consulta al amigo Paul sabrá cuál será la decisión más sabia...

La escuadra azzurri se despide temprano. Ciao.

Otro ingrediente es la caída de los grandes temprano y sin chance de redimirse (excepto España al caer ante Suiza, y a la postre coronarse campeón). El decepcionante novelón francés con un Domenech que esta vez no sirvió de comodín, un Ribery que no sirvió de mosquetero y una selección que cayó sin dignidad y ofreció un fútbol aburrido y sin propuesta, un castigo que debió pagar por haber clasificado con la mano de Henry. Los italianos, una vez más con ese gélido fútbol que compaginó bien con el clima en Cape Town y Nelspruit, cayeron eliminados en su última salida de primera fase ante Eslovaquia y solo se quedó Cannavaro en Sudáfrica para entregar la Copa. La Inglaterra de Capello pasó a segunda ronda, pero su propuesta se quedó entre la confusión y el desarraigo para finalmente ser vapuleados por una efectiva Alemania 4-1. La Portugal de Queiroz arrasó con la débil Corea del Norte, pero su parlamento goleador no fue efectivo con las otras selecciones y se fue para la casa en octavos sin ofrecer nada novedoso, y con Cristiano Ronaldo comprando pañalera en Ciudad del Cabo. Y finalmente las prometedoras selecciones de Argentina y Brasil, con plaga de figuras, terminaron desdibujadas en cuartos de final, y aunque su balance no es tan triste como el de las nombradas anteriormente, queda la reflexión: ¿Un triunfo lo hace un equipo lleno de figuras que juegan por su cuenta? ¿O un equipo que no tiene figuras pero actúa como una sola?


Pero no todo fue amargura, repartición de patada, fueras de lugar y estrellas fugaces que cayeron al paso de los minutos. Hubo un par de equipos que dieron gala de eficiencia y buen fútbol. Prácticamente pasa el año casi con honores la juvenil Alemania, que por cosas del oráculo no pasó a la final, y que demostró un juego asociado muy práctico, de contragolpe letal, de líneas bien paradas, de pulmones de acero y voluntad de guerrero sin necesidad de desmedirse en faltas, con bastiones en líneas de ataque como Ozil, Müeller y Schweinsteiger, con el respaldo oportuno de Klose y con la frialdad que se necesita para resolver encuentros, una efectividad brutal en el arco contrario y una seguridad aceptable en la parte de atrás. El aplauso mayor se lo lleva Alemania, el más equilibrado durante todo el campeonato, y a pesar de sus derrotas con Serbia y España, fue el más claro y categórico a la hora de rendir cuentas.


Videos tu.tv

La mano salvadora de Suárez. El penalty maldito de Gyan.


Por el lado suramericano el balance fue muy positivo al ver las cinco naciones superando la primera fase con fútbol ágil, con muchas estrellas en la cancha y con expectativas por doquier. La única que logró asomar cara en semifinales fue una aguerrida Uruguay, quien aprovechó el camino no tan escarpado para colarse entre las cuatro mejores del mundo y vivió los partidos más dramáticos e intensos de todo el torneo, iniciando en octavos con esa taquicardia provocada por la disputa ante Ghana -¡tremendo partido!- , continuando con la lucha incesante ante Holanda, -que ganó con un gol en offside, no tan notorio como otros-, y finalizando con un muy buen encuentro ante los alemanes que no les permitió alzarse con el bronce. Forlán y Suárez fueron los hombres decisivos ante el arco rival (el primero fue el botín de Oro en Sudáfrica y el segundo fue goleador y de paso su salvador al interponer su mano contra Ghana), mientras atrás estuvieron en procura de recuperar balones con Lugano en el liderazgo y el respaldo del guerrero Fucile, una celeste que superó toda expectativa y fue el premio a toda una vida de trabajo del técnico bonachón Washington Tabarez.

La dupla charrúa de zapato efectivo: Suárez y Forlán


Y pocos, pero hubo. Aparte de los apabullantes triunfos alemanes, hubo goles y pálpitos trashumantes. El encuentro entre Eslovenia y USA, que en el cartel resultaba de somnífero, resultó entretenido, con una recuperación notable de los americanos después de ir perdiendo 2-0 y con robo arbitral en el minuto 86 incluído debido a la anulación del gol de Edu. 2-2 final. Dramático y de apretar puños se hizo el enfrentamiento de Suiza y Chile, un cabezazo providencial de Mark González dio respiro a los australes y los puso a disputar los últimos minutos a punta de fuerza y pasión en Port Elizabeth. Y la eliminación italiana resultó ser enérgica y llena de goles, con un Vittek inspirado en una heroica Eslovaquia que doblegaba a la campeona del 2006 con un fútbol más práctico, un partido que se sufrió hasta la última instancia por lado y lado. Con polémica zanjada a partir del gol de Lampard, el juego de Inglaterra vs Alemania fue un tanto engañoso en el resultado 4-1, pero una muestra de fútbol rápido, sin tantos rodeos y en búsqueda del gol de forma constante, los de Low lo lograron, los de Capello no tanto. Y finalmente, los últimos encuentros de Uruguay -contra Ghana, Holanda y Alemania- fueron de toma y dame, corajudos, veloces, apasionantes y francos, y a pesar de no contar con un juego muy vistoso, se vio esa voluntad y esos momentos fulminantes, especialmente los zapatazos de Forlán, a la postre el jugador del Mundial.




















Zakumi pasó inadvertido ante el poder adivinatorio de Paul


Paul sigue siendo un misterio en su método de adivinación, pero fue efectivo como los alemanes ante las redes contrarias. De todos modos, la lógica del fútbol hablaba sobre una selección española favorita para dar la vuelta olímpica, que con todo y errores, logró posicionarse en la cima de la FIFA. El pulpo se encargó de salvar miles de pollas (aclaro que latinas, no españolas) y de generar dividendos a sus feligreses. La lógica vista en el 2010 se encargó de mostrar un balompié en estado de decadencia en el continente africano -salvo Costa de Marfil y Ghana, que pueden recuperar su prestigio- y de realzar el asiático, con Corea del Sur y Japón al frente. El pulpo no tuvo necesidad de hacer demasiado ruido para confirmar su comida favorita, y por tanto el resultado del partido que viniera. La lógica fue ensordecedora con aquellas trompas de elefante artificiales que en conjunto parecían un enjambre de avispas y que el mercado denominó vuvuzelas. Finalmente, este Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 coronó como rey a un animal que no dudó en sentenciar el destino de varias escuadras sugestionadas por unos insólitos tentáculos capaces de predecir resultados, y marginar al pobre leopardo Zakumi, que le tocó vivir el torneo desde el banco de las mascotas. Qué Mundial tan Molusco!

29 jun 2010

¿CON QUÉ SOÑABA KUROSAWA?

Lentas músicas pictóricas asoman con parsimonia ocho hermosos cuadros que alguna vez aparecieron en el subconsciente de almohada de un Akira que, como todos nosotros, también sueña. Son los Sueños de 1990 hechos película por parte de un representante japonés de gran valor en la cinematografía mundial.


El onirismo plasmado en la pantalla de sueños y pesadillas de un autor tan personal como Akira Kurosawa tiene que ser aplaudido varias veces, sus lienzos en movimiento son una viva muestra de un lente que da pinceladas de buen arte a ritmo pausado, sin apuro, y con toda la carga temática y audiovisual que requieren sus momentos en la película para comprometer al espectador y llevarlo a la emoción.

En el otoño de su carrera, el hombre de cine que venía de Tokio quiso hacer sus sueños realidad de celuloide y acoplarlos a un claro mensaje que tiene como propósito la reflexión ecológica, el aprecio del hombre por la tierra y el darse cuenta del daño que ha causado a esta, que más adelante muestra su consecuente venganza al sentir maltrato. Volcanes furiosos, tormentas inclementes y síndromes de post-guerra reflejan el eterno choque sostenido entre el hombre y la naturaleza, una lamentable contienda involuntaria de un hombre insensato y de un ambiente que no da su brazo a torcer e intenta pervivir a pesar del maltrato de su población.

En un juego de ir y venir de influencias de Occidente y de su tierra natal se ve rodeado de ayudas de los dos lados del mundo en ocho muestras de distinta índole, apoyado por la co-dirección de un Ishiro Honda famoso por sus monstruos Godzilla y sus superhéroes, la producción de un Steven Spielberg que lo admira -pero no sigue su estilo-, el aval de una compañía de efectos de George Lucas que materializa su mundo surreal, una fotografía impecable por parte de su acompañante Takao Saito quien vivió la gloria en los ochentas con el trabajo de 1985 Ran, y hasta un Martin Scorsese impulsado a la admiración del paisaje onírico en pinturas fílmicas y colabora como actor. La unión de dos mundos lista para hacernos soñar de deleite en pantalla grande.

La intimidante coreografía de los zorros del bosque

NIÑEZ MITOLÓGICA

Y en una especie de recorrido cronológico a través de estos Sueños, esta aventura visual inicia con "Llueve y Brilla el Sol", que en plena ambivalencia climática nos muestra un niño curioso que observa a través de la lluvia cálida la ceremonia matrimonial de unos zorros en el bosque, tema ligado a las leyendas japonesas. Pequeño entre la gigante espesura, frágil entre el poder musical y coreográfico de los personajes que ejecutan su rito, el niño aprecia con curiosidad la marcha sincronizada de las máscaras en el bosque en un magnífico compás de templanza y malicia, los kitsune o zorros se mueven con el rocío del arco iris de forma armónica hasta que descubren al diminuto fisgón y la intimidación es inmediata. La huída ingenua de la criatura es el abandono del suelo caliente de diluvio tenue para volver a casa y cumplir con un designio que no quiere consumar: En la puerta del hogar su madre le entrega una daga, cortesía de un zorro que quiere castigar su imprudencia, y debe suicidarse. El niño se ve condenado a morir con honor, pero prefiere terminar sus pasos refugiado en el arco iris, las flores coloridas del bosque tal vez tengan piedad de su indiscreción espontánea.

El entorno natural recreado a través de personajes míticos característicos de la cultura japonesa sigue reflejado en el segundo sueño, "El Huerto de los Duraznos". Otro niño, de misma pureza y congeniado con la naturaleza, sigue el rastro de una niña fantasmagórica que lo lleva al lugar de
origen de los duraznos en flor, que ha sido arrasado por la mano del humano sin piedad. Un verde vacío y escalonado es el escenario perfecto para la aparición de una corte real que juzga al niño por los errores del hombre, los duraznos en espíritu brindan una oportunidad de ver al infante una última vez el huerto vívido y esplendoroso: Una imponente coreografía de colores, movimientos y maquillajes crean un cuadro estupendo en un plano general que nos muestra un engranaje perfecto en la dirección, pura armonía entre todos los personajes que coreográficamente se desplazan en ese pesebre verde e invocan la vida que arrebató en algún momento la mano malvada de aquel lugar. La visión es maravillosa en la resurrección efímera de los duraznos en flor, el color salpica la pantalla con todo el preciosismo posible durante un instante. Pero los sueños sueños son, y la hostilidad de la tierra remueve aquel oasis paisajístico, queda apenas una esperanza, un solo duraznero que tal vez, invitando a la reflexión, nos deje disfrutar de su sabor un par de momentos más, antes del final.


El espíritu de las nieves perpetuas en plena tormenta

De un ámbito un tanto primaveral pasamos a un tosco espacio invernal en el siguiente sueño, "La Tormenta de Nieve", tratado visualmente en un gélido y nebuloso azul que peligrosamente se va acercando a un blanco impío y amenazante. Una tropa de montañistas ven que se va consumiendo su respiración en la niebla que estrangula sus esperanzas de llegar al campamento pronto, y todos deben caer rendidos ante el sueño mortífero de blanca desesperanza. Las agitaciones pulmonares de los actores son muy creíbles, el espectador se ahoga junto a su fatiga de buen diseño sonoro, el azul deja de ser pacífico y llama a la adversidad refundido en el frío intenso. Y viene la salvación, una vez más bajo el refugio de la mitología japonesa y el personaje de la Yuki-onna, que en dulzura camuflada quiere abrigar al líder de la expedición bajo su manto helado, en un hermoso cuadro musical que representa una especie de idilio invernal ante la mirada atónita del viajero, pero que se va transformando en algo macabro al revelar su verdadera naturaleza y mostrar su rostro de espíritu maligno de montes nevados y desaparecer bruscamente con los últimos rastros de la tormenta. El despertar es la consigna con el llamado de unas trompas triunfales para salvarse y finalmente, conquistar el campamento.


ADULTOS DE GUERRA

Poco a poco se abren entonces las marcas tristes que los Sueños revelaban a Kurosawa durante su vida, y aquí se toca un tema esencial en la historia del Japón que les afectó profundamente, la guerra. "El Túnel" es un camino hostil y peligroso, una estructura cóncava que invita a un oscuro destino mientras el caminante se desplaza con sus pasos de muerte en medio del panorama poco alentador, y un pastor alemán es la advertencia rabiosa de que algo macabro le puede esperar. Después de cruzar el túnel aparece un soldado maquillado de muerte mustia, esperanzado en regresar a la vida en una ruta que lo lleve a la luz de su lejana casa. El caminante lo reconoce como uno de los soldados de su antigua tropa de la que era capitán. El plano general de la distancia abismal entre el militar y la luz de la casa es evidente, aquella luz es el calor de la vida que alguna vez lo esperaba. Aparece luego el pelotón completo, una marcha danzante de espectros y fusiles que deambulan en la conciencia del capitán y lo obligan a sacudir su pasado. Es genial el dolor pálido que trae la imagen de la tropa completa que padece en la oscuridad del túnel esperando en una marcha eterna, zapateo que se cuela en la cabeza del caminante y que le exige enviar a su gente a un sitio donde sus almas puedan descansar. El perro siniestro despierta al hombre de aquella visión, hay un remordimiento rabioso al saber que envió a muchos ingenuos al camino de la muerte.

Una reproducción fiel del cuadro El Puente de Langlois

En la mitad de la película podemos admirar la vena artística que Akira nunca pudo explotar a través de la pintura, a pesar de que lo había intentado en su juventud, y ese desahogo bellísimo convertido en sueño de película es "Cuervos", el tributo a Vincent Van Gogh y uno de los más destacados Sueños a nivel audiovisual. Una exposición de arte del famoso pintor holandés hace vívida la experiencia de un aspirante a artista a través de sus cuadros, mientras busca conversar con el mutilado y carismático Vincent, interpretado por el mismo Martin Scorsese. El clímax visual es sobrenatural, con puestas en escena que recrean de forma magistral El Puente de Langlois y tantos otros brotes postimpresionistas que rodearon las caminatas del neurótico genio pictórico, campos de trigo excelsos que se desparraman en monumentales planos generales y se extasían de color, y en la ruta de la búsqueda del estudiante hacia Van Gogh se ven recursos geniales que mezclan bocetos y trabajos del artista con el estudiante en chroma, inquieto y fascinado con tanta belleza enfrente, y que finalizan su recorrido con el fatalista pero soberbio cuadro Campo de Trigo con Cuervos. En este Sueño, es más impresionante el trabajo audiovisual que el mismo parlamento de Van Gogh, y nos recalca el gusto que siempre tuvo Kurosawa por el óleo y los pinceles.

Después de semejante espectáculo de encanto visual, entramos a las pesadillas que produjo el tema más doloroso para la comunidad japonesa, la guerra nuclear y los bombardeos atómicos en Hiroshima y Nagasaki. "El Fujiyama en Rojo" es una apología al holocausto nuclear y una venganza de la naturaleza en resentimiento por su maltrato. El rojo incandescente es el color furioso que predomina durante la erupción radiactiva que desemboca su cólera después de la manipulación nuclear de una planta contigua al monte más alto del Japón. El humo infestado de tóxico y muerte invade los cuerpos de los civiles, que desesperados se tiran al oceáno para huír. El recurso de los fondos impuestos, las maquetas y algunos juegos pirotécnicos son el apoyo para recrear el horror nuclear del momento, una persecución sin salida enmarcada en un rojo funesto, color de pesadilla que se confabula con el temblor de la cámara y crea esa atmósfera sin escape de esta parte del filme. Lo triste del asunto es que la pesadilla nunca provino del subconsciente, fue tan real como los 220.000 muertos en los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki en la segunda Guerra Mundial. Y contando...

¿Sobrevivientes? Desde luego, no todos murieron, pero viven consecuencias crudas, como en el siguiente sueño, "El Demonio que Llora", un dantesco cuadro que se remonta al erosionado y lastimado paisaje de la post-guerra, con un viajero perdido intentando encontrar algo de sosiego. Para su sorpresa se encuentra con uno de los seres que sobrevivió al ataque nuclear convertido en demonio, perturbado por las ondas radiactivas y sin ánimo de continuar su existencia, pero con la carga de una inmortalidad infeliz como castigo por desafiar la naturaleza. Los girasoles y dientes de león gigantescos son un angustioso retrato de la mutación, la tierra despojada de su esencia propone un apocalípsis venidero, y el descubrimiento del viajero del desespero y los lamentos diabólicos de los personajes que deambulan el paraje inhóspito crean malestar y miedo en el espectador, es un purgatorio donde las pobres almas no tienen otro camino que expresar su clamor a través de la rabia. Una pesadilla inquietante que logra recrear Kurosawa sin demasiados trucos, una buena locación, un par de maquetas y un maquillaje acertado, en conjunto con el miedo verosímil del viajero.

El cortejo fúnebre más feliz en la Aldea de Los Molinos de Agua

MADUREZ OPTIMISTA

Pero existe la esperanza. Y eso se comprueba en el último sueño, "La Aldea de los Molinos de Agua", un retrato idealista y hermoso de la vida a través del parlamento de un anciano que vive en un pueblo sin nombre. En medio de una magnífica estancia rodeada de casas de madera y molinos de agua, la conversación de un hombre citadino con el viejo habitante de la aldea nos invita a la reflexión. La tecnología, ¿Para qué? La luz solar es el regalo divino para trabajar en el día, el mejor transporte son los animales de carga, el combustible más efectivo es la leña, el reloj más exacto es el amanecer y el crepúsculo, la vida es más larga sin los artificios que ha creado la metrópolis, la respiración se hace más provechosa sin el smoke del tráfico y la vibración de los celulares. Un cortejo fúnebre de una mujer casi centenaria es el cierre de este sueño, una verdadera fiesta donde la muerte es un nuevo paso a otra vida después de haber existido provechosamente en la Tierra, y de nuevo, otra coreografía, esta vez dichosa, con algarabía ordenada, con felicidad encontrada en un territorio natural, en un lugar donde las corbatas, las bombas atómicas, los fusiles y las presiones de la vida moderna no existen. Un paisaje totalmente idílico y encantador.

Las visiones de este director japonés llevadas a gran pantalla son una perfecta justificación de su paso por este planeta y son una forma de contar la historia de su pueblo a través de aquellos juegos de subconsciente que atravesaron su almohada en algún momento. Además, van cicladas de modo ejemplar, comenzando por la niñez y los mitos y leyendas del bosque y otros paisajes, continuando con la adultez, el absurdo de la guerra y las secuelas que esta produjo, pasando por las influencias que se retroalimentan Oriente y Occidente (cabe anotar que Van Gogh fue un gran admirador del arte japonés, y que Kurosawa disfrutaba del cine occidental) y finalizando con el corte esperanzador que trae la vejez en el último pasaje, y el absoluto respeto que rinden todos los Sueños, sin excepción, por la Naturaleza. Lo que soñaba Kurosawa no es otra cosa que el mismo legado que ha transmitido su pueblo, sus penas, sus esperanzas, y la posible visión de un mundo mejor, y logró plasmarlo en hermosas pinceladas cinematográficas. Vale la pena soñar...

7 jun 2010

THE SMASHING PUMPKINS- MELLON COLLIE AND THE INFINITE SADNESS


Los jóvenes de todas las épocas siempre buscan expeler todas sus frustraciones, desbocarse en declaraciones que hablan sobre sus expectativas y sus miedos y valerse de alguna función artística para que el mundo lo sepa. Sin excepción desde mitades del siglo XX, a través de concepciones pictóricas, cinematográficas o musicales, las emociones de la juventud son plasmadas en retratos muy brillantes o muy mediocres de su existencia. Y la melancolía e infinita tristeza combinada con rabia impositiva noventera del grunge es un reflejo más de esta expresión tan necesaria en el hombre para que sea escuchado.

Toda la pataleta melancólica con aires de osadía proviene de un Billy Corgan norteamericano encerrado en profundos deseos nihilistas que, a través de la música, logró poner en evidencia el inconformismo de muchos jóvenes como él que apoyaban la incertidumbre del estado de sus cosas en aquel momento. No sólo en Chicago se vive esa tristeza.

CUATRO TRISTES CALABAZAS

Y es que eso venía desde los mismos comienzos de los 90s, solo hay que recordar su primer single "Tristessa", y algunos lloriqueos rabiosos del Siamese Dream, trabajo de los Smashing Pumpkins, representantes fuertes del final de la era grunge, que bajo el mando de Billy lograron establecer un conjunto que se refugiara en una especie de manifiesto existencial de 28 canciones que dieron vida a su trabajo más reconocido, Mellon Collie and The Infinite Sadness.

Las Calabazas listas para el éxito

A pesar de una desmedida adicción de tenerlo todo bajo su control y mando, Billy Corgan, después de asfixiar a su tropa con su megalomanía workaholic esta vez bajó la guardia y cedió momentos creativos al resto de su banda, el guitarrista James Iha, la bajista D'arcy Wretzky y el controvertido baterista Jimmy Chamberlin. Al unísono aplastaron calabazas y crearon ruidos monumentales de aire épico con la grabación de este trabajo en 1995, repartiendo el trabajo de almacenar las canciones entre los ensayos en garajes y el estudio profesional, todo bajo supervisión de dos productores, Flood y Alan Moulder, grandes contribuyentes de la causa melancólica.

Y eso que el ambiente se encontraba en tensión alta con un panorama poco alentador en el interior de la banda, Iha y Wretzky recién separaban cobijas luego de su relación sentimental, Chamberlin estaba colinchado con las jeringas y las botellas y Corgan sufría depresiones continuas y estados de ánimo muy variables, que lo llevaron a adoptar un nuevo look con su calva prominente y su emblemático buzo negro con la palabra Zero en el frente. Más nihilista hacia dónde.


LA CÓLERA DULCE DEL MELLON COLLIE

Octubre fue el mes señalado para el lanzamiento de un álbum doble, que sin esperarlo fue uno de los más exitosos de la década con 16 millones de copias vendidas largo y ancho del orbe, nominaciones múltiples a Grammy -con un solo premio, mejor performance hard rock con "Bullet with Butterfly wings"- y el aval de toda la crítica que se desparramaba en elogios mientras la gente se dedicaba a comprar el trabajo. Al fin el éxito global tocaba las puertas del mundo triste y complejo de Billy, superando las explosiones comerciales que dejaron antecesores como Nirvana o Pearl Jam.

Uno de varios premios en 1996

Pero el Mellon Collie no es un trabajo ligado directamente al grunge, el asunto musical es mucho más evolucionado y parte de dar apertura a distintos sonidos que pueden provenir de otras corrientes como el pop, algo de folk, el metal y hasta las orquestaciones. Variado y rico en muchos de sus temas, el álbum pasa de una tristeza sin reversa a una furia sin piedad, de la guitarra en una sola toma hasta overdubs de grabación con setenta tomas, de la voz dulce, muy lullaby de Corgan a sus momentos más coléricos, y de un Cd a otro, que con una repartición de a catorce temas busca un trabajo conceptual que no va en orden cronológico, y que propone la desazón y la esperanza en simultánea, con una dominancia de la incertidumbre emocional durante casi todo el álbum.

LA FRÁGIL RABIA

Aquel estado de impotencia rabiosa se refleja desde su primer sencillo "Bullet with Butterfly Wings"en el que Billy, aún con pelo encima, se pone su Zero en el pecho y sostiene su discurso en su eterna situación de fragilidad agobiante: 'Despite all my rage I am just a rat in a cage', frase que resume la idea de gran porcentaje del disco, donde esa opresión voluntaria se manifiesta con cada frase herida de sus líricas. Fue la última aparición de Corgan con compañía capilar en un videoclip de corte oscuro dirigido por Samuel Bayer, que se ubica en una mina con la banda en el centro y muchos de los personajes sufren frágiles bajo la aparente máscara de una profesión ruda y de mucha fuerza, los mineros encerrados en la jaula de tierra, que de algún modo también sufren los rigores existenciales de Corgan.



Y no es el único ejemplo de realidad furiosa: "Jellybelly" con sus guitarras casi metaleras es un aneurisma musical sucio donde la esperanza es tragada por la Bestia y no queda nada; en tonos de garaje muy alternativo "Here is no Why" reniega sobre una juventud vacía y sin propósitos; el genial destrozo musical que suscita ese bullicio furibundo de "Fuck you (an ode to no one)" que en posición de ataque destruye cualquier visión romántica de la vida; y se encuentra aquel vacío poético de su último tema sonado en USA, "Muzzle", que una vez más insiste en el tema del insignificante sentido de la existencia en el universo, una postura juvenil con la que muchos jóvenes del momento llegaron a identificarse.


LA MELANCOLÍA QUE DA FAMA

Enero de 1996 es el momento que encumbra a los Smashing Pumpkins: El lanzamiento de "1979", su segundo single, es el referente directo para comprobar que los chicos de las Calabazas estaban alejados del concepto grunge y era hora de replantear el sonido. Con el uso de samples, los beneficios de la tecnología y las iniciativas de Corgan y Flood en la producción, el último de los 56 temas propuestos para el álbum tuvo un cupo de salvación como colero, y curiosamente terminó siendo la canción más exitosa del grupo con números Uno rondando en listas, casilla 12 en Billboard, ventas muy beneficiosas para el grupo y un ejercicio de darle cabida al pop sin lastimar su propuesta original. Aquí Billy se remite a la nostalgia con su nuevo look de cabeza pelada en un video dirigido por Jonathan Dayton y Valerie Faris que muestra las incidencias de un grupo de muchachos que saben que no hay etapa más aburrida que la adolescencia y por lo tanto deben refugiarse en el placer de romper las reglas para no caer en el tedio y el vacío absoluto, algo que seguramente vivió el vocalista, y que recuerda sin cariño y sin agitación, más bien como un lamento.

Portada del single 1979

Y es que la melancolía tiene que hacer parte vital de este trabajo doble, pues si uno escucha el Intro, titulado como el álbum, damos pie a una tristeza inmediata con una tonada de piano realmente hermosa que despista al incauto y hace creer que el trabajo es puro soft rock; y los tempos pausados se acentúan en "To Forgive" con puro nihilismo de tragedia lenta donde el futuro no existe y los ánimos son gélidos pero la musicalidad es magnífica; los arpegios limpios de la guitarra lo confirman en "Stumbleine", que a pesar de su dulzura revelan un estado de veleta sin oriente, de juventud desesperanzada, de unos sueños que se pierden en un océano condescendiente que ahoga miles de penas juveniles.

UN ZERO A LA DERECHA

Pero su esencia grunge no podía dejarse de lado y su siguiente golpe en sencillos es un verdadero chirrido maravilloso, "Zero", la palabra himno de su gira posterior al lanzamiento de su disco, es protagonista en este ordenado berrido de guitarra manipulada tecnológicamente y que Billy llegó a llamar 'cybermetal' sin dejar de tener esos tonos grunge. Un video estéticamente provocador dirigido por Yelena Yamchuk, la novia ucraniana de Corgan en aquel entonces, con una fiesta elegante de estilo romano donde los Smashing son el grupo invitado y los asistentes se deleitan de forma morbosa y un tanto macabra y las miradas de los Pumpkins son intimidantes. Mientras todos se contagian del depravado y bien logrado momento musical, Corgan se desahoga en su distorsión vocal con analogías como 'Emptiness is Loneliness, and loneliness is cleanliness and clealiness is godliness, and God is empty just like me'.



La inconformidad y el enorme sinsabor de juventud no paran: "Where boys Fear to tread" abre el CD dos, es oscuro y hostil, trágico y asesino de amor, pura agresión bien fabricada; "Bodies" mantiene esa postura infernal (que en algún momento se vería con pasajes del álbum Machina) y es aquella fuerza detractora del amor, solo hay que escuchar la frase 'love is suicide', que tanto repite don Billy; "Tales of a Scorched earth" sigue despedazando recintos con potencia más metalera y en medio de su voltaje apocalíptico anuncia el caos emocional, 'because beyond my hopes there are no feelings'; y en una de esas grandes piezas de cabeceo desmandado y con un buen manejo entre momentos iracundos y otros más lentos, "X.Y.U." son siete minutos de una chica demente que quiere acabar con el universo y que llama al dolor, 'I hurt where I can't feel, I feel where I can't hurt". Pura potencia asesina o pura asesina en potencia, lo cierto es que estos temas pueden despertar todo el animalismo para el pogo y son aptos para el desmadre en vivo.

IDILIOS NOCTURNOS

El tercer single del trabajo es un experimento triunfal que construyó Billy Corgan junto a la Orquesta Sinfónica de Chicago, con impecables acuerdos de cuerdas y la creación de un híbrido orquestal pop rock que caló bien entre la audiencia y que marcó pauta de variedad musical en el doble álbum. "Tonight Tonight" impresiona por varios factores: Evidentemente el musical, con grandes juegos de redobles, cuerdas muy bien afinadas y limpieza en la ejecución orquestal; en el lírico, donde al fin Billy le da una licencia al optimismo y se redime de culpas para finalmente entregarse a su amada y culpar a la noche como su benefactora; y en el video, de muy buena factura, laureado, premiado y apreciado por propios y ajenos, con una referencia directa al Viaje a la Luna de Georges Melies, técnicas de cine mudo, telones y vestuarios acertados para recrear, y el ingenio de los mismos directores de "1979", Dayton y Faris listos para el aire fantasioso de comienzos del siglo XX donde un Zeppelin llega a la luna, donde los paraguas son armas que eliminan marcianos, donde Corgan, Iha, D'arcy y Chamberlin se visten a la moda antigua y se suben a las nubes para tocar el sabor de la gloria que les ofrecía su momento más virtuoso.



Los momentos idílicos son la contraparte a ese fatalismo triste de otras canciones, y aquellas atmósferas revitalizan un poco el espíritu del álbum en zonas de respiración musical con arreglos y trucos de producción. "Cupid de Locke" es un ensoñador tema repleto de arpegios y voces dulces, puro soundtrack angelical que se da un permiso para hablar de las diabluras de Cupido; "Galapogos" mantiene la misma suavidad, esta vez con el apoyo percutor de Chamberlin, y hace referencia musical a tiempos de canciones suyas como "Disarm", el amor esta vez es tema central no como un sinsabor sino como una oportunidad; "The Arms of Sleep" es un precioso coqueteo con el folk, en guitarras acústicas que sucumben al delirio del amor y a dejarse llevar por el pálpito que implora por Vida, una vez más patrocinados por la noche; "Beautiful", en tonos bastante pop y con uso de loops tiene coros de D'arcy y por momentos parece ronda infantil que se remite a verlo todo bonito; "By starlight", casi cerrando el álbum es una canción crepuscular en todo el sentido de la palabra que se esconde lentamente con el sol mientras aquel joven repleto de frustraciones y cuestionamientos llena sus vacíos con puro amor estelar.


INFINITA TRISTEZA

La tragedia que vivían las líricas de Corgan nunca se hizo realidad a través de su filosofía nihilista un tanto suicida, sino a través del exceso. En plena gira Mellon Collie and the Infinite Sadness Tour para el mes de julio del 96, las parrandas post-concierto del baterista Jimmy Chamberlin y el teclista de apoyo Jonathan Melvoin eran de tal voltaje que finalmente quemaron y fundieron las neuronas del músico de sesión en una sobredosis que combinó heroína y alcohol, y que produjo el deceso de Melvoin y la expulsión del grupo de Chamberlin -además de un arresto por posesión de drogas-, un fuerte golpe para la continuidad del tour y la actitud para seguir grabando material. Como reemplazo y sin mucho bombo llegaría Matt Walker. Las Calabazas fueron Aplastadas por aquel shock emocional.

Los Smashing sin Jimmy Chamberlin

Esta fue la razón por la que el último video promocional de los Smashing solo tiene a los tres miembros restantes, "Thirty Three" cuenta sin la presencia de Jimmy, y con toda la melancolía compleja del caso, donde la batería no tiene participación y el protagonista es un dulce y pesaroso piano, en un complejo juego de metáforas y discursos confusos que son tan extraños como su video, hecho en técnica stop-motion con imágenes de los Smashing en diferentes lugares y algunos cuadros bizarros que finalizan con una recreación de la carátula del álbum, una mujer envuelta en una estrella, ideas de la pareja Corgan-Yamchuk, y con la que cierran su ciclo audiovisual dentro del proceso Mellon Collie. Cabe anotar que las ilustraciones del cuadernillo del Cd son magníficas en su tono surrealista y vienen del genio creativo de John Craig, quien también había intervenido en el diseño de carátulas para Rod Stewart.


LOS DESAHOGOS EXTRAÑOS DE CORGAN

Aquellos matices líricos complicados y cercanos a la poesía y al onirismo tuvieron peso en piezas como "Thru the Eyes of Ruby" que se remonta al amor pero de una forma un tanto clásica, con el anillo como símbolo vital para una relación y con la inocencia como premisa para un amor puro y sin tentaciones, y la canción de desarrolla de forma elegante y progresiva, con pausas y momentos agitados, en un tratamiento muy pulido; el mismo tratamiento que recibe "Porcelina of the vast Oceans", casi una suite de nueve minutos con varios cambios de ritmo que navega tranquilamente en las aguas líricas de Corgan, quien tiene como aliado incondicional al mar para ahogar sus dolores y difuminar su futuro en la tranquila marea, un tema de corte muy distinguido que se cuela entre la agresividad rockera para brindar un poco de sosiego.

Billy Corgan es un Zero a la derecha

Y esas rarezas que no caben ni en un lado ni en el otro, punto abonado para el conjunto, por ejemplo con los sonidos de clavesín y el sonsonete de ronda infantil que trae el metafórico "We only come out at Night" con los murciélagos rondando toda la canción, amantes de la soledad, de la noche y aptos para aparecer en contadas ocasiones y extraer un poco de sangre del mundo exterior; y también el muy cyber "Love", que se acerca más a las bandas de rock industrial y nos habla de un amor bastante sintético y distorsionado entre efectos de voces y una producción que intoxica el sonido con flangers, una canción de amor confuso, manipulador e idealista en simultánea, infestado de deformaciones electrónicas dignas de un Marilyn Manson.


EL ARRULLO FINAL

Otra característica que vale mencionar son sus canciones de cuna, que son los cierres de los dos CDs, primero con una composición de James Iha cantada por él mismo, "Take me Down" en un tono muy arrullador hace un llamado al amor y espanta los demonios de Corgan, es la ternura en pasta que parece concebida para otro álbum de otro artista; "Lily (my one and only)", un poco cercana al country combinada con canción infantil, que mantiene la premisa del amor, y esta vez con nombre propio a quien dedicarlo; y el bello lullaby "Farewell and Goodnight" en el que intervienen las voces de todos los integrantes del grupo y es un arrullo final que brinda serenidad y certidumbre, la convicción del rescate de la inocencia entre tanta melancolía, la forma más sublime de embellecer la infinita tristeza.

Portada del sencillo Bullet with Butterfly Wings

Con el tiempo este trabajo doble vendería más copias y se convertiría en referente obligado sobre el desarrollo de la escena alternativa de los noventas, y el grupo cambiaría de estilo, de miembros y de atuendo, y darían más cabida a los elementos electrónicos abandonando esa templada furia que ofrecían sus instrumentos básicos. Pero el factor desesperanzador de muchas de las letras de las canciones finalmente salió derrotado por el idealista arrullo de un buen disco que le ganó la batalla a la tristeza. Mas no a la nostalgia que hoy día invade a muchos seguidores de aquellos Smashing Pumpkins, quienes no han vuelto a publicar un disco tan sentido y compacto como este Mellon Collie and the Infinite Sadness.

26 may 2010

LAS ALTERNATIVAS DE ALICIA

¡Cuidate del Galimatazo, hijo mío!
¡Guárdate de los dientes que trituran
Y de las zarpas que desgarran!
¡Cuidate del pájaro Jubo-Jubo y
que no te agarre el frumioso Zamarrajo!
Este es un fragmento del famoso poema de Lewis Carroll titulado Jabberwocky, de lenguaje intrincado, sin sentido, pero con toda la inspiración épica de cualquier cuento sin cabeza cuerda. Y esa es precisamente la magia que ofrece el recurso literario de Charles Lutwidge Dogdson, nombre de pila de Carroll, quien utiliza la locura y la imaginación sin límites para dar vida a sus personajes complejos y a sus locaciones fantásticas.

Una Alicia atormentada por los naipes, visión de Lewis Carroll en su libro

A partir de la conexión de dos publicaciones, Alicia en el País de las Maravillas (1865) y A Través del Espejo (1871) que incluía el poema Jabberwocky, Lewis Carroll creó un imaginario de animales parlantes, reinas de Corazones malvadas y monstruos pseudomitológicos que vivían entre los sueños de una niña que sabía que aún no existía la televisión y que debía recurrir a la creatividad para magnificar sus paseos en el río Tamesis en Inglaterra. Tal tramo de neuronas desparramadas en imaginación han sido objeto de inspiración de múltiples artistas, directores de cine y músicos para comprobar a través de otras expresiones que el País de las Maravillas podía ser real mientras se reflejara en sus obras.

Y si hablamos de cine no alcanzamos a hacer mención absoluta de sus versiones, es un verdadero itinerario cinematográfico con distintos ojos: Obviamente una de las más nombradas es la siempre candy versión animada de Disney en 1951 de Clyde Geronimi y Wilfred Jackson, está uno de los primeros cortos experimentales en el cine con Cecil Hepworth y Percy Stow en 1903, la setentera interpretación de la mano de Dudley Moore y Peter Sellers en 1972, o la voz felina de Whoopi Goldberg y el paso de Pete Postlewhaite en 1999 en el filme de Nick Willing. Son referencias mil que pueden confundir tanto como los mismos poemas sin sentido de Carroll. Pero esta vez, el centro de atención va a ir a dos versiones personales y alternativas de esta muchachita de inquieto cerebro.

El ratón naufraga en la 'isla capilar' de Alice

La primera es ese surrealista recorrido que recrea en 1988 el genio checo Jan Svankmajer con su visión personal de la rubia en Neco Z Alenky (conocida como Alice en Occidente), con el recurso del stop motion como bandera y con un imaginario de corte creepy, revoltijo de fósiles y muñecos un tanto macabros, pero siempre con el corte travieso y divertido que impone Svankmajer en sus filmes y cortos.

La historia se mantiene fiel en su estructura básica, con personajes insignes como el conejo apurado, la reina corta cabezas y el sombrerero y la liebre en la fiesta del té. Al ser tratado en animación cuadro a cuadro los movimientos de los personajes se hacen un tanto inquietantes, además de contar con diálogos mínimos, pues la intención primaria es desarrollar la acción sin tanto discurso. Alicia es una niña que apenas musita unos siete u ocho parlamentos durante todo el filme, (Kristyna Kohoutova es la intérprete), pero su mirada curiosa y su voluntad de inocente convencen al espectador de que ella es sencillamente un instrumento de imaginación mientras los desequilibrados sujetos del filme se encargan de darle fuerza a la locación y a la acción.

Una muñeca diminuta y una llave gigante


Un diseño sonoro totalmente construido a partir de la postproducción, entre sonidos de llaves, mares de lágrimas, pocillos rotos y voces claves en algunos individuos como el "Voy tarde" del Conejo Blanco o "Córtenle la cabeza" de la Reina de Corazones. El sonido ambiente original se esfuma en el montaje y todo se convierte en efectos sonoros. Además de una construcción narrativa bastante particular en la que interviene una boca en plano cerrado afirmando o recalcando cualquier parlamento, como por ejemplo el personaje en acción, "¡Mary Ann, trae mis guantes de inmediato!" y la boca aparece, "Dijo el Conejo Blanco". Esta boca de verbo redundante va a servir de narradora 'innecesaria' durante toda la película.



Además del interesante juego de tamaños donde la gigante Alicia debe desplazarse en casas a escala y torcer su columna en incómodas locaciones adaptadas al estilo Gondry para que parezca inalcanzable en tamaño, o la diminuta Alicia que se convierte en una muñequita tranquilamente diseñada en la casi extinta Fábrica Nacional de Muñecos para poder pasar portezuelas o nadar en su propio mar de lágrimas. Aquí se confirma que las maravillas no requieren tamaño para producir estupefacción.

La liebre de Svankmajer, aderezando el reloj


Y su bestiario es un conjunto completo de esqueletos, fósiles de animales inexistentes, anfibios vestidos de frac y rostros macabros que rinden pleitesía a la reina y son perfectos para ser ornamentos del propósito siniestramente divertido que se trae Svankmajer en su película. El aserrín es la sangre nada noble de los integrantes del país de las maravillas, y eso resalta en un conejo que tiene abiertas sus entrañas y debe recurrir a ganchos para que no salgan sus intestinos materializados en madera triturada. Una macabra fábula disfrazada de cuento infantil que se cuela entre las mentes retorcidas de los adultos. Aquí viene la pregunta de si Alicia (el libro) no es sino un manifiesto psicotrópico que llegó por accidente a los niños cuando debía dirigirse al camino de los convulsionados ya crecidos.


Una Alicia Victoriana en un mundo que no es suyo. O si?


La segunda historia es la más reciente (y muy famosa) versión de Tim Burton, que termina siendo una visión alternativa del asunto Wonderland. Comenzando por el repertorio de orden gótico de don Burton, quien es encantado mostrando árboles marchitos, seres de características únicas en el mundo y parajes a los que no se llega ni en cohete, en un filme 2010 que combina elementos de los dos libros de Carroll, en fusión de historias y con la inclusión de personajes como la Reina Blanca, los gemelos tweedledum y tweedledee, y el impresionante bandersnatch.

Aquí Burton se desparrama en lucimientos visuales mezclando imágenes reales con los beneficios del 3D y el mundo digital, grabando en un estudio vomitivo por culpa de un verde intenso necesario para la manipulación en computador, y con el apoyo de caras conocidas del espectáculo como el siempre ingenioso Johnny Depp (El Sombrerero Loco), la fiel Helena Bonham Carter (Reina de Corazones), la joven Anne Hathaway (Reina Blanca), y la incursión de la australiana Mia Wasikowska como Alicia. Todos ellos trabajando sus neuronas más imaginativas para poder crear aquel país irreal y hacer su mejor esfuerzo por convencer al público.

La Reina de Corazones no sufrió de gripa porcina. Tiene los cerdos a sus pies.


El argumento se adelanta en el tiempo y propone una Alicia de 19 años que regresa a Wonderland después de muchos años y se reencuentra con sus viejos amigos y enemigos, esta vez con la misión de derrotar al monstruo Jabberwocky que aterroriza la población y permite el gobierno tiránico de la cabezona Reina de Corazones , para así devolver el trono a la justa e inofensiva Reina Blanca. Con el rescate de antiguas locaciones, frases y secuencias del primer libro pero con el objetivo del segundo, se desarrolla esta sarta de sucesos repletos de ilusión, personajes parlanchines, juegos del bien y del mal y lugares poco comunes en la geografía de nuestras mentes.

Y porqué es una versión alternativa? Pues a pesar de mantener un libreto que mantiene la propuesta inicial de Lewis Carroll y no pierde la esencia del libro, el traslado a una Alicia de 19 años que se desenvuelve en la época victoriana de Inglaterra es la muestra de un inconformismo a vivir con los estándares de su sociedad y con el peso de una juventud vivida por obligación, lo que la lleva a la búsqueda de un escape a través de un mundo paralelo. Se alcanza a identificar el mundo real y la vida de Alicia en éste, su nexo con su padre, su rechazo al matrimonio y sus propósitos para el futuro. Aquí el país Maravilloso sirve como método de reflexión y lección para afrontar su propia realidad con el coraje con el que logra enfrentar al Jabberwocky. La cosa no pinta tan de cuento infantil, esta es una mirada a la llegada de la madurez.

Uno real, el otro digital. El Sombrerero y El Gato.


Entretanto en Wonderland se recalca la locura como un valor, ningún personaje cuenta con la cordura como cómplice, todos son producto del escape de la rutina agobiante, todos sufren y gozan en medio del delirio de las flores hablantes, de los castillos gigantes y de los campos de batalla reforzados en losa de ajedrez. Hasta la misma oruga que tan sabia parece, se refunde en su narguila alucinante esperando a convertirse en libre mariposa. Y la prueba fehaciente de locura la tiene el Sombrerero, de quien se afirma que por trabajar con exceso de mercurio distorsionaba sus ideas y las convertía en pura enajenación pintoresca, cosa que también parecía suceder con los sombrereros reales de la época.

Y los elementos que conciernen a ornamentar el filme son impecables: Un vestuario victoriano intachable, una Reina de Corazones con un atuendo tan malvado como ella misma, un Sombrerero tan loco en su atavío como él mismo, y unos fondos digitalizados muy familiares a las tonalidades Burtonianas, con sus mustias ramas de árboles escondidos, parajes de tinte oscuro y fantasioso y personajes de forma definida y origen indefinido. Soldados con marcados rasgos de juegos de mesa y engendros gigantescos con matices mitológicos dan cierto aire medieval al asunto y nos llevan a una época tan antigua como fabulosa, donde el recurso de lo inimaginable era válido hasta para los incrédulos.


Lo cierto es que en las dos versiones alternativas (y en muchas otras no reseñadas aquí sobre Alicia) el factor común es la falta de cordura y la cabida al albedrío de lo retorcido mediante recursos visuales muy válidos -stop motion por un lado, animación 3D y chromas por el otro-, y personajes que contribuyen a hacer de este trastorno colorido una verdadera travesía por la magia que nos puede alienar de forma amable para olvidarnos del tiempo y del espacio real. Esas preocupaciones hay que dejárselas al Conejo Blanco, que no puede dejar de mirar su reloj.